CUANDO SE PIERDE EL SENTIDO DEL SERVICIO PÚBLICO HAY OTROS QUE SIRVEN DE MODELO

 Escala Crítica/Columna diaria

 
*Ciudadanía para servir y no para servirse, menos con cuchara grande
* José Emilio Pacheco: la sensibilidad del humanista indeleble 
*Cuando la infancia pasa, los juguetes se vuelven tristes, advertía JEP
 
Víctor M. Sámano Labastida 
 
EN ESTOS días en que parece haberse perdido el sentido del servicio público, cuando se confunde el compromiso de servir con la ambición por servirse, siempre es útil referirse a los grandes ejemplos de mexicanos que han contribuido con su ejemplo a recuperar el sentido del concepto “Patria”. Lo fundamental es, como decía una amable lectora de esta columna, mantener la esperanza.
Recientemente el escritor Fernando del Paso recibió en Mérida, Yucatán, el Premio José Emilio Pacheco. En esa ocasión, dijo el autor de Noticias del Imperio: “Quiero decirte (José Emilio) que yo también amé a tu manera a esa patria de los cuantos bosques y ríos y de la ciudad monstruosa que fue tu cuna y la mía.