Escala Crítica/ Diario Presente, Ventanasur, Horay20Noticias, Avance
* Primera enmienda: ataque frontal y las bases del trumpismo
* Cultura USA: federalismo y fuga histórica de monarquías
* Relación México-USA: Sheinbaum, tensión, provocaciones
Víctor M. Sámano Labastida
JUNIO 18 DE 2025.- VEAMOS el bosque para mirar el árbol. Historiadores y analistas ofrecen el siguiente panorama sobre Estados Unidos a partir del drama social que sacude a Los Ángeles California: se concentran allí varios problemas que configuran el episodio más turbulento de la democracia estadounidense en el siglo XXI, superior al derrumbe de las Torres Gemelas (Nueva York, 2001), la elección de Barack Obama (2008) como el primer presidente afroamericano (¿?) o la decisión vía Suprema Corte de otorgar el triunfo a George W. Bush jr., sobre Al Gore (2004).
¿Qué elementos de conflicto existen, como para chocar en el espacio público? Por lo menos tres: la pugna entre el federalismo histórico (soberanía de los estados) y el autoritarismo de un presidente que redefine el poder, se salta al Congreso y descalifica a jueces; la polarización social en torno a las políticas anti migrantes con uso de fuerzas armadas (75% de encuestados con simpatías republicanas, a favor de Trump; 75% de encuestados con simpatías demócratas, en su contra); la voluntad de imponer un proyecto con medias verdades y aplanadora mediática, frente a la tradición histórica de rechazar ‘monarquías’, impulso original de las 13 colonias norteamericanas que se despidieron de la corona inglesa para formar una república (1776), incluso adelantando a la experiencia francesa (1789).
Veamos otras ilustraciones de esta historia que, con ventaja inicial para Trump y los republicanos que lo siguen, puede significar a la larga un aprieto insuperable. Es el poder desnudo contra una cultura democrática forjada en 250 años.
MOTIVOS DE LOBO TRUMP
INSATISFECHO por su popularidad a la baja (38% en las encuestas nacionales más recientes), por los pobres resultados de su gestión geopolítica Rusia/Ucrania, Palestina/Israel, Israel/Irán, por pleitos con el multimillonario Elon Musk, otrora asesor de cabecera, Donald Trump necesitaba un golpe de efecto. Elige activar con mayor ímpetu su política antimigrante, apoyado por su equipo de seguridad nacional. Áreas económicas del gabinete no parecen entusiasmadas. El duro Trump decide que California -el estado con mayor número de votos electorales (54)- es idóneo política y culturalmente para dar un golpe de fascismo puro: atropellar a los más débiles. Las redadas comienzan con los cuerpos policiales estatales siguiendo protocolos de derechos humanos en la ciudad santuario de Los Ángeles. No se logra el número de deportaciones que necesita Trump para cumplir una promesa electoral, así que entra en modo autoritario (‘voy derecho y no me quito’) para calificar de “incompetencia total” la actuación del gobernador de California Gavin Newson, ordena el despliegue de fuerzas armadas federales y se intensifica en los medios el seguimiento de las deportaciones, incluyendo persecuciones en los campos de cosecha de Ventura.
Trump no se detiene: declara “emergencia nacional ante una fuerza invasora”. ¿Cuál es la fuerza invasora? Los migrantes de otros países. Hay protestas con altercados violentos aislados. Pretexto perfecto para Trump. El gobernador Newson lleva el caso a la Suprema Corte, pues considera inaceptable la intromisión federal.
PRIMERA ENMIENDA, AL CENTRO
MUCHO SE HABLA en este conflicto de la primera enmienda a la Constitución de los Estados Unidos de América. He aquí el texto, que es poco citado en los medios: “El Congreso no podrá hacer ninguna ley con respecto al establecimiento de la religión, ni prohibiendo la libre práctica de la misma; ni limitando la libertad de expresión, ni de prensa; ni el derecho a la asamblea pacífica de las personas, ni de solicitar al gobierno una compensación de agravios”. Queda clara como primera protección constitucional la libertad ciudadana en esferas vitales: libertad religiosa, libertad de expresión, libertad de prensa, libertad de reunión/manifestación pacífica y libertad de petición por daños (de individuos al gobierno).
Por tanto, hay que plantear, a propósito de la escalada del conflicto tripartita gobierno federal/gobierno estatal/ciudadanos en Los Ángeles California, que debe regularse a través de la primera enmienda, sobre todo en lo que toca a la libre reunión/manifestación pacífica. El reciente fin de semana (sábado 14 de junio, curioso: es la fecha del cumpleaños 79 de Donald Trump) se realizó un desfile militar con presencia de fuerzas federales y tanques. A la par, hubo unas dos mil marchas cívicas en “defensa de la democracia y en repudio a las políticas federales de migración de la administración Trump”. El nombre acuñado para las marchas es significativo: “No kings”. No reyes. O ‘sin reyes’. Se insistió en manifestarse de forma pacífica, para evitar provocaciones del trumpismo.
MÉXICO EN UNA LAGUNA
EN CALIFORNIA y su desenlace, México se juega mucho de la relación bilateral. Ya hubo difamaciones hacia la presidenta Sheinbaum. Más que presencia mediática, importa situar canales de comunicación institucional eficaces. Es la hora de los profesionales con memoria histórica y vocación democrática.
(vmsamano@hotmail.com)