Clase política y pobreza en México: datos y reflexiones sobre desigualdad y derroche

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*Una ofrenda en el Tomás Garrido: no sólo replantar sino replantear

*Viejo régimen: oportunidades perdidas de abatir pobreza y desigualdad        

* Espejismos, salario y crecimiento: justicia social y dogmas neoliberales         

Víctor M. Sámano Labastida

OCTUBRE 30 de 2025.- El fantasma petrolero nos acompaña. Historia turbia de México es la riqueza dilapidada por élites políticas y económicas, lo que produjo la paradoja de un país que crecía mientras el grueso de la población vivía en condiciones de pobreza. Entre 1958 y 1970, el país creció a tasa del 6% anual (el ‘milagro mexicano’ con desarrollo estabilizador), pero no hubo combate frontal a la pobreza, sino corrupción y nuevos ricos; entre 1977 y 1981, el primer boom petrolero encandiló al presidente José López Portillo: “tenemos que aprender a administrar la abundancia”. En cambio, se gestó una crisis económica (1982: 300% de devaluación del peso) que afectó a los más pobres.

En 2004 se produjo un segundo boom petrolero nacional con Cantarell (en ese tiempo las reservas mayores del mundo) y se veía posible la prosperidad con democracia. ¿Dónde quedaron las riquezas del país, sexenio a sexenio? Sin sentido social, sin búsqueda de igualdad, las élites se sirvieron con la cuchara grande.   

CERISIS Y VUELCO ELECTORAL

ESCRIBIÓ LA INVESTIGADORA Camila Martínez: “Durante décadas, México vivió bajo un paradigma neoliberal que abandonó a millones de familias. Con Felipe Calderón, la pobreza aumentó en 3.8 millones de personas. Con Enrique Peña Nieto, se alcanzó un pico histórico en 2014: 55.3 millones de mexicanos en pobreza, casi la mitad de la población.” Pregunta: ¿cómo explicar que todavía algunos analistas se asombren del vuelco electoral que experimentó México? 

El panorama era desolador: “Entre 1988 y 2018 se mantuvieron en México los salarios mínimos más bajos de toda Latinoamérica y la vivienda se dejó a la especulación inmobiliaria haciendo muy complicado su acceso. Se inauguraban hospitales vacíos, ‘cascarones’ sin médicos ni equipo, y mientras no se construyó infraestructura pública de salud, se subrogaba la atención médica de los mexicanos apelando a la buena voluntad de los privados que, en los tiempos difíciles de la pandemia, demostraron no ser suficientes”.

La conclusión de Martínez: “No fue falta de recursos, fue saqueo, corrupción y una lógica perversa: priorizar las cifras frías del PIB por encima del bienestar de la gente”. Una economía denominada humanismo, o lo que se conoce como modelo de bienestar, parece la respuesta al neoliberalismo cuando la clase política olvidó a los ciudadanos.

MITOS NEOLIBERALES

LOS OPINADORES profesionales afines al viejo régimen, ante los números sobre disminución de la pobreza en 6 años de la 4T, reconocieron: “vivimos el fin de los dogmas neoliberales”; aunque también afirman que este avance resulta endeble, por el riesgo en las finanzas. Dos políticas se reconocen ahora “muy equivocadas”: 1) no aumentar el salario mínimo de los trabajadores, porque -se argumentaba- ‘sería contraproducente al generar inflación’ y 2) que el mero crecimiento económico disminuiría de manera automática la pobreza. El ‘goteo de arriba hacia abajo’ que criticó AMLO.   

De acuerdo a lo expuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum, en 6 años la distribución de la riqueza “con sentido social” modificó el panorama de combate a la pobreza. La oposición acusa cuchareo de los números. La prioridad sigue siendo atención a la pobreza y disminución de las desigualdades. El futuro del régimen y del país está en los resultados de una política social. ¿Se encontró el rumbo? Lo veremos.

A LA SOMBRA DE LOS FLAMBOYANES

VARIOS HAN SIDO los intentos, algunos reales otros en el discurso, para atender las carencias de la mayoría de la población en México. El miércoles reciente, un grupo de amigos y amigas recordamos brevemente cuando Tabasco se convirtió en un laboratorio para un modelo de desarrollo integral mientras que el gobierno central iniciaba con Miguel de la Madrid lo que ahora se conoce como neoliberalismo y que entonces era el arranque de una política tecnocrática. Dos polos opuestos en un mismo sexenio.

Me refiero, como podrá suponer el amable lector, a aquella experiencia tabasqueña de cinco años encabezada por Enrique González Pedrero y que fue interrumpida en 1988 por Carlos Salinas de Gortari quien “convenció” al ex senador para integrarse a su campaña, con el engaño de que el modelo de Tabasco podía ser extendido a todo el país. La historia ya se conoce: Salinas, con operadores de “izquierda” de México y América Latina institucionalizó el régimen neoliberal que prosiguió hasta Enrique Peña Nieto. Hay quienes sostienen que el modelo salinista no se ha erradicado del todo.   

Recordamos aquella interrumpida experiencia tabasqueña de la que quedan vestigios importantes. Hablamos de lo realizado por Julieta Campos quien promovió una cultura integral, de equilibrio entre lo urbano y lo rural, fue una notable escritora y publicó un libro ya clásico: “¿Qué hacemos con los pobres?” La recordamos porque se cumplieron 40 años de la siembra de los flamboyanes en el Paseo de las Ilusiones, del Parque Tomás Garrido.

(vmsamano@hotmail.com

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