Escala Crítica/Columna diaria
*La ambivalente posición del PRI y del PRD, sus intereses
*No basta el “castigo” en las urnas frente a malos manejos
*Alternancia de cualquier partido impide “borrón y cuenta nueva”
Víctor M. Sámano Labastida
A PESAR de sus insistentes advertencias el PRI tabasqueño resolvió que se mantiene en el Acuerdo Político por Tabasco. El dirigente del tricolor Erubiel Alonso primero había pospuesto el anuncio de la ruptura, para después dejarla en suspenso. Aunque era lógico el amago de una respuesta al retiro del PRD del Pacto nacional, una eventual salida del tricolor tabasqueño chocaría con el discurso conciliador de su dirigente César Camacho.
Existen dos situaciones contradictorias: el PRI es promotor y soporte del Pacto por México, en tanto que el PRD debe ser el defensor del Pacto por Tabasco. Dilemas de ser oposición y gobierno.
LA POSICIÓN DE NÚÑEZ
CUANDO diversas corrientes en el PRD nacional rechazaban seguir en el Pacto promovido por Enrique Peña Nieto, el gobernador y militante perredista Arturo Núñez defendió en el Congreso Nacional de su partido la continuidad de ese acuerdo.
Explicó Núñez poco después de su participación en la reunión partidista en Oaxtepec, en noviembre del 2013:
“Estoy a favor del Pacto por México sin lugar a dudas. Una fuerza política que gana votos seguramente tiene que ejercerlos en representación de los votos que le dio una porción de la ciudadanía para su perspectiva, sus intereses, sus puntos de vista y se involucren en las políticas públicas, en la medida, primero, de la propia fuerza electoral y segundo, de la capacidad negociadora que el PRD la ha demostrado a lo largo de su historia”.
Eran los tiempos difíciles de la reforma energética y para la cual el propio gobernador tabasqueño había propuesto a su partido impulsar un Fondo de Hidrocarburos que compensara lo que Tabasco había perdido en los cambios de criterios para la asignación de recursos federales.
Pospuesta varias veces también la evaluación y ratificación del Pacto Por Tabasco, en el encuentro del viernes pasado Núñez y el dirigente del PRI y diputado Erubiel Alonso confirmaron la diferencia de enfoques. Y de intereses.
Acudieron los representantes de los otros seis partidos con registro y de las fracciones en el Congreso (estuvo inclusive el senador Humberto Mayans, aunque no sus pares Adán Augusto López y Fernando Mayans, así como cuatro de los 17 presidentes municipales), pero fueron las posturas del PRI (en la oposición) y del gobernador (surgido de una coalición de “izquierdas”) las que destacaron en las reseñas periodísticas. Y en las evaluaciones políticas.
El priísta Alonso Qué expresó: “¡Ya basta de que se continúe señalando al PRI como responsable del pasado!”, en referencia a las denuncias por los desfalcos, la corrupción y el desorden administrativo. (Aunque este columnista aprecia más bien que al tricolor ha salido librado de la crítica hasta ahora. Como se diría “todavía tiene buena prensa”)
Sostuvo Alonso que su partido ya pagó sus errores con la derrota en las urnas en julio del 2012.
Insistió: “No somos responsables por actos u omisiones de las personas en el ejercicio del gobierno, ellos que respondan de su actuación de acuerdo con la ley”, por el contrario pidió cuentas a la administración de Núñez y enumeró lo que consideró deficiencias en el gobierno de la alternancia.
Fue, me parece, una buena oportunidad para el debate y las definiciones.
CONTRA LA IMPUNIDAD
PORQUE los pronunciamientos del priísta dieron oportunidad para que Núñez se refiriera no sólo a una serie de propuestas, avances y frenos, sino también para que respondiera a los señalamientos y quejas.
Expuso: “este gobierno no está anclado en lo que implica la forma como recibió el estado. Cuando hay faltantes en el presupuesto estatal durante un sexenio del orden de 9 mil 500 millones de pesos (sólo del ámbito local), que implican al tipo de cambio, hoy, del dólar, 755 millones de dólares, el asunto no es borrón y cuenta nueva a la primera”.
Insistió en que “el estado va a sufrir y está sufriendo un buen tiempo por eso. Y mientras así ocurra habrá que decírselo a los tabasqueños, aunque algunos pretendan que el puro veredicto electoral los releve de responsabilidades posteriores”.
Refirió varios hechos de cómo los recursos no llegaron a su destino. En muchos casos todavía se investiga la ruta del dinero. Reiteró: “No es un asunto de estar anclado, no es Arturo Núñez el que quiere estar anclado, son quienes robaron a Tabasco los que nos tienen anclado al mal momento”.
Hubo reclamos del dirigente del PAN, Jorge Ávalos Ramón, quien retomó el asunto de la eliminación del Impuesto Estatal de Vehicular (IEV). Aunque avaló la importancia del Pacto. Lo propio hicieron los dirigentes o representantes de estatales del P0RD, PRI, PAN, PT, Movimiento Ciudadano, PVEM y Nueva Alianza.
Sin duda que una responsabilidad que no pueden eludir los partidos que tuvieron presencia en el Congreso durante los trienios 2007-2009 y 2010-2012, sobre todo el PRI que tuvo el control mayoritaria, fue la incapacidad para advertir e impedir que ocurrieran las irregularidades denunciadas…a menos que demuestren que no hay sustento.
En esta columna hemos insistido en la necesidad de mecanismos para que los partidos, sus dirigencias, respondan institucionalmente por la responsabilidad de los gobernantes surgidos de sus filas. No puede ser, como se dijo líneas arriba, que todo se resuelva con un “borrón y cuenta nueva” o una simple disculpa.
Los pactos deben ser útiles a la sociedad, no a los intereses partidistas.
AL MARGEN
PARECE que va en serio Agustín Silva, ex dirigente de la agrupación José María Pino Suárez, por la dirigencia del PRD tabasqueño. El fin de semana reforzó su campaña en la denominada “cruzada municipal por la unidad”, acompañado de la diputada Lydia Izquierdo, Olegario Montalvo, Saúl Armando Rodríguez, José Rueda, entre otros.
Como se recordará, Arturo Núñez pidió a los pinosuaristas ser factor de unidad y no de división en las fuerzas de izquierda. Complejo reto ante las próximas contiendas por la dirigencia solaztequista, por las candidaturas y en los comicios del 2015.
¿SERÁ QUE sólo sea una jugada de distracción? Hay quienes dicen que en efecto, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas no será candidato a la presidencia nacional del PRD. Que el verdadero alfil de la corriente dominante es Carlos Navarrete, sólo que la figura de Cárdenas serviría para opacar a otros aspirantes que –la mera verdad- no tienen la estructura para quedarse con las siglas solaztequistas. (vmsamano@yahoo.com.mx)