Escala Crítica/Diario Presente, Ventanasur, Horay20Noticias, Avance
* Gobernar con proyecto de nación: principios y respaldo popular
* Obstinada estrategia opositora: propiciar la ruptura con AMLO
* La patria en el territorio, no en la abstracción de los discursos
Víctor M. Sámano Labastida
SEPTIEMBRE 29 DE 2025.- ESTAMOS UNOS días que se cumpla el año en el poder de Claudia Sheinbaum en la Presidencia y de Javier May en la Gubernatura de Tabasco. En sentido político, Sheinbaum acierta en dos decisiones fundamentales: 1) recuperar el ‘nosotros’ como país, haciendo de la necesidad virtud en las tensas negociaciones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; 2) definir el segundo piso 4T como continuidad del movimiento social de izquierda que pacíficamente obtuvo el poder federal, luego de tres décadas. Deberá, si embargo, quitar lastres del pasado…y actuales.
Ante adversidades y coyunturas por las que sus adversarios auguran desastres, Sheinbaum no se inmuta: “Se van a quedar con las ganas, afuera y adentro, todos aquellos que quieren que le vaya mal al pueblo de México”.
Habrá quien critique esa identidad pueblo-gobierno, pero en términos reales desear (y operar para) que a un gobierno le vaya mal sin importar que esto signifique un daño para el país, resulta contraproducente. No es lo mismo una oposición que impulse propuestas alternativas y una oposición (y hasta presuntos aliados) que con sus actos saboteen los esfuerzos para enderezar la ruta.
Escuchar a Sheinbaum decir que “un pueblo que está con su gobierno y un gobierno que le responde al pueblo soberano. Es así de sencillo y eso no va a cambiar”, en otros tiempos esto parecería retórica sin sustancia. Con aprobación de 70% y más en las encuestas serias, la afirmación cobra densidad y peso real.
TIEMPO DE MUJER
DURANTE su reciente visita a Tabasco -una gira que la llevó a todos los estados y que, de acuerdo a su balance, le permitió un encuentro con más de medio millón de personas- reiteró el “llegamos todas”, una afortunada frase de la primera mujer presidenta en la historia de México. El simbolismo de género empodera a “la otra mitad del cielo”, como se nombra en China a las mujeres. Además, la ética que debe caracterizar al nuevo régimen trasciende el género. Dijo la mandataria: “El apoyo de la gente es porque no hemos traicionado y no vamos a traicionar; nuestros principios son sólidos, ganamos una elección…” De ese tamaño es la responsabilidad que ahora tiene. Limpiar la casa es determinante para el futuro.
En los protocolos patrios de septiembre, Sheinbaum remarcó el tiempo de mujeres. Veamos: la escolta de cadetes mujeres, que no se había visto en Palacio Nacional; en el tradicional grito, nombres de heroínas de la Independencia sin el apellido del esposo; referencia a las mujeres indígenas como heroínas silenciosas. Más allá del protocolo, hay otros datos: el gabinete y mujeres relevantes, a la par de los varones; 13 mujeres gobernadores en funciones; magistradas, ministras y juezas que crecen en número (30% más) con el nuevo poder judicial. Dirigentes de cúpulas empresariales y funcionarias medias competentes.
Sheinbaum, en sus actividades de septiembre, muestra el tiempo de mujeres como empoderamiento ético: hay otras formas de hacer las cosas. Deberá ser.
SALA DE ESPERA
¿Y LOS OPOSITORES? Muchos en cuaresma: presencia apenas testimonial, en las discusiones nacionales, por ausencia de poder. Faltan votos.
Hay opositores en conserva: no hay relevo generacional. Mismas caras, mismas prácticas.
Hay opositores que van por la fácil: no al trabajo de territorio, cercano a la gente.
Hay opositores en el pasado: añoranza neoliberal, con todo y su cauda perdedora. Error grave de prospectiva política.
Finalmente, hay opositores huérfanos: sin proyecto de nación qué ofrecer.
Pero ese tipo de opositores también están en Morena y sus aliados, comentan algunos lectores y tienen razón. De ahí la enorme tarea de Sheinbaum…y la falta de definiciones de la dirigencia nacional morenista.
NACIONALISMO ES HUMANISMO
SHEINBAUM, con temple y voluntad enfrenta presiones externas. Busca poner como prioridad política lo que denomina humanismo mexicano, un modelo de economía social nacionalista pero no cerrada. La savia histórica del nacionalismo debe llevar a hacer más con menos: eso se tiene que notar en el gabinete y en el presupuesto. La austeridad pero no como inmovilidad: mejor uso de los recursos.
También, nacionalismo históricamente es empatía política con los de abajo. La patria está en el territorio, a ras de pueblo. (vmsamano@hotmail.com)